¿Aquí?

Separación en mi mente significa una división de, una separación de caminos. El Ministerio de Cárceles y Prisiones de Forsyth cierra esa brecha y me permite tener comunión con Dios y una relación con mi Creador. Si no existiera este ministerio, estaría en un lugar muy, muy oscuro. Mi hombre espiritual moriría de inanición. Pero alabado sea Dios porque el ministerio me permite tener una relación con Dios. El ministerio libera el alma y colma las necesidades espirituales de las personas.

Los capellanes ofrecen diversos servicios a los hombres y mujeres de la cárcel y la prisión. El mes pasado mi madre, de 90 años, se cayó y se rompió la cadera. Me permitieron llamar al hospital a través de las oficinas del capellán. En caso de fallecimiento de un familiar, ofrecen consuelo al recluso. Las pasadas Navidades vi a 100 niños disfrutar de la Navidad con sus padres y recibir juguetes gracias al ministerio.

Por tanto, éste es el ministerio de Dios para la comunidad y los residentes del condado de Forsyth. Sin ella, muchos sufrirían. Dios bendiga este ministerio y a todos los que forman parte de él. “Jimmy”: un preso de la cárcel de Forsyth.